Este requisito concreto también incluía el reto adicional de que el plazo coincidía con un fin de semana, además de que la propia carga pesaba un total de 88 toneladas, lo que significaba que era fundamental contar con equipos de manipulación y maniobra especializados.

En su centro de control 24/7, el equipo de respuesta de emergencia entró inmediatamente en acción, accediendo a su red de confianza de socios en 200 países, para planificar la ruta logística más eficiente que cumpliera el plazo de 48 horas del cliente.

La carga se recogió en Michigan y se trasladó a Detroit, donde se embalaron los componentes para el resto del viaje. Una vez asegurada, la carga emprendió un viaje de siete horas por carretera hasta Chicago O'Hare, donde un 747 fletado esperaba para cargar los componentes a bordo con grúas de gran tonelaje.

13 horas después, la carga aterrizó en el aeropuerto de Robin Hood, en East Midlands. El sistema de gestión del transporte de Priority Freight permitió al equipo seguir y rastrear todos los movimientos de la carga del cliente; anticipar la llegada exacta de este envío, realizar los trámites aduaneros previos y preparar la maquinaria especializada necesaria para cargar la carga en el transporte. A las dos horas de aterrizar en el Reino Unido, la carga estaba en ruta hacia su destino final.

La dedicación de Priority Freight a la hora de superar los plazos y las expectativas ha convertido a la empresa en el proveedor preferido de logística acelerada, con más de 150.000 envíos acelerados al año.